Este cuadro lo realicé ya hace unos años y es uno de los que más me gusta de los que he pintado hasta ahora.
Nunca me había planteado pintar a personas porque los rostros me parecían complicados y pensaba que no se me darían bien, pero un día en clase de dibujo, la profesora nos dijo que teníamos que hacer un cuadro de un personaje, incluso podíamos ser nosotros mismos. A mí no me entusiasmó nada la idea, pero como lo tenía que hacer me puse a pensar un personaje que me inspirara para pintar, y escogí a Marilyn Monroe.
No me costó nada decidirme por ella ya que es un personaje que siempre me había gustado, es un gran icono y su personaje es una mezcla de belleza, sexualidad y misterio.
Ella tenía todas las características para ser una musa.
una musa del arte
El cuadro lo realicé a óleo y en blanco y negro. Me decidí en hacerlo en blanco y negro porque le daba más sensación de misterio.
Para mi sorpresa no me resultó complicado pintarle el rostro, me encantó y la sensación que tuve de superarme a mi misma fue genial.
Al finalizar el cuadro le añadí un detalle en el vestido, le incorporé tela de tul de color blanco para que sobresaliera del cuadro.
Cuando finalicé este cuadro aprendí que no hay nada imposible, que aunque sean difíciles las cosas siempre vale la pena hacerlas y que nunca hay que decir que no se puede hacer algo antes de intentarlo.
EL ESFUERZO MERECE LA PENA
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